Publicado el 10/11/2021

El tono del presente

El tono es la actividad muscular que se da tanto en acción como en reposo, es importante explorar en esta acción que suele ser inconsciente, ya que el cuerpo está preparado para responder a las circunstancias que se le presenten. Pero… ¿Cuál es el tono adecuado? 

Voy a compartir un ejemplo: Necesito un tono específico en todo mi cuerpo para levantar una bolsa de frutas, pero ese tono cambia cuando voy a levantar esa misma bolsa vacía. Cloco un ejemplo contrastante porque puede suceder que ese tono hipertónico que se dio para levantar la bolsa de frutas se mantenga en una acción hipotónica como tomar una bolsa vacía. La tensión no se libera de la musculatura y se suele acompañar esta idea de hipertonicidad en cada acción que se realice. 

Cómo percibir esa hipertonicidad en el hacer? 

Si la respiración se vuelve fragmentada, poca fluidez en el movimiento, agotamiento, hacer desde el esfuerzo, zonas en las que hay más densidad muscular y contractura, dolor, sistema nervioso alterado. 

Autorregulación- Volver a la gravedad

Suavizar el tono tiene mucho que ver con el soltar, y aunque es una palabra que suele usarse mucho para propiciar la relajación. Puede pasar que el soltar no llegue a la sensación y que sea preciso un trabajo de imágenes, movimientos, uso de elementos que ayuden a que la musculatura se relaje. Trabajar la escucha con respecto al tono va a facilitarle al cuerpo responder de forma consciente según las necesidades que se presenten, mejora la postura, facilita el descanso y de alguna forma también toca otros aspectos de la vida y de cómo percibimos el mundo.

La piel como vínculo entre el el adentro y el afuera

Les comparto una práctica:

Acostade, vas a colocar la palma de tus manos en los ojos, deja que sea el talón de la mano el que descanse sobre el globo ocular. 

Percibe: cómo están tus ojos?, ¿cómo es el tono? ¿cuál ojo percibes descansando dentro de la cavidad ocular y cuál ojo percibes más hacia el afuera?. Suave vas a comenzar a deslizar las manos por el lado de tu rostro en donde percibiste que el ojo estaba descansando hacia el atrás, deja que tus manos se deslicen en una caricia solo por ese lado, toca tu oreja, sien, ceja, nariz, pómulo, boca y mentón. Ve hacia la mitad del cráneo, hasta llegar al cabello, comienza a tocar desde la raíz hasta la punta del cabello. Vas a descansar dejando tus brazos y manos al lado del cuerpo.

Suave vas a comenzar a deslizar la lengua hacia la mitad del paladar (lado del ojo que descansa hacia el atrás). Observa el tono con el que tu lengua toca (prueba volverla ancha y blanda). Vas a seguir tocando pasando hacia el cachete, los dientes de ese lado, el frenillo y por último la mitad de tus labios.

Descansa y observa, la sensación de espacio interno en tu boca, como es la sensación de espacio en tu cráneo, como descansa un lado del cuerpo en comparación al otro.

Comenzamos por el lado con menos tono, ya que es una forma de que el sistema nervioso empiece a regular el lado que tiene más tensión.

Vas a colocar de nuevo las manos en los ojos y comenzar a tocar el otro lado. Cuando finalices volvé a colocar las manos en tus ojos y observa si el lugar en donde descansan tus ojos es diferente. Anota y describe tus sensaciones, traza tu camino de aprendizaje y autoconocimiento.

Gracias por la atención, Sara.

Licenciada en Danza, practicante e instructora de Yoga, investigadora somática, terapeuta en técnicas de contacto manual.

Podes comunicarte conmigo a través de la red social  @o_presente o a través del correo electrónico [email protected]

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Publicado por Sara Sansonetti

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